Hace un par de semanas, publicamos un artículo en el que os hacía una serie de propuestas de senderismo para este otoño. Pero, puesto que no es cuestión de limitarse a una sola actividad, hoy os traigo 5 rutas BTT por Catalunya: Cavalls del Vent, el Camí Oliba, el Camí dels Bons Homes, Pedals de Ferro y la Transpirinenca. La mayoría son rutas inspiradas en travesías a pie, pero adaptadas a bicicleta. Y que sean largas no es un problema, puesto que os ponemos al alcance un universo de posibilidades para que las ajustéis a vuestro nivel y al tiempo de que disponéis. Venga, ¡decidme que no os llama ni un poquito la atención!

Cavalls del Vent –seguro que ya lo sabéis– es la travesía del Parque Natural del Cadí-Moixeró y originalmente está pensada para ser hecha a pie. Pero hoy en día ya es una marca de renombre, con lo que, evidentemente, tenía que estar al alcance de los amantes de la bici. La ruta en BTT se sale un poco de los límites del Parque, pero vaya, que sigue siendo una vuelta preciosa y una experiencia única. Con Cavalls del Vent en BTT os lanzáis a hacer 225 km y 7.300 m de desnivel positivo en una ruta circular por el Pirineo bergadán, ceretano y del Alt Urgell. La propuesta en 4 etapas es bastante equilibrada y de nivel medio-alto, aunque siguen siendo entre 50 y 60 km y alrededor de 2.000 m de desnivel positivo acumulado por etapa, que no está mal. Si sois unos máquinas, la podéis hacer en 3 etapas, pero, a no ser que no dispongáis de 4 días, siempre es mejor ir más tranquilo. O hacer solo un trocito, pero eso os lo explico luego. Primero, ¡dejad que os presente las rutas!

Cavalls del Vent MTB
Cavalls del Vent MTB

El Camí Oliba en BTT es algo más largo (246 km), pero también es más plácido (6.634 m de desnivel positivo acumulado) y, además, está pensado para hacerlo en 6 etapas bastante asequibles (unos 45 km diarios, de media). Así, también tenéis tiempo de entreteneros descubriendo el patrimonio románico de los municipios por los que pasa la ruta que, a fin de cuentas, es el objetivo de la travesía. Todo ello, claro está, mientras descubrís mil paisajes diferentes de Catalunya: desde Montserrat hasta el Pirineo ripollés, pasando por la plana de Vic, cruzaréis montañas y bosques y parajes agrícolas encantadores. 

También el Camí dels Bons Homes es una clásica travesía a pie, pero que se adapta a BTT, y que nos lleva a seguir los pasos de los cátaros que huían de la persecución de la Iglesia Católica. La ruta parte del Santuario de Queralt, en Berga, y nos lleva, cruzando los Pirineos, hasta Foix. La propuesta estándar es dividirla en 8 etapas de 35 km de media. Parece poca cosa, pero no os voy a mentir: es dura. Físicamente, lo es mucho, toda ella. A nivel técnico, hay etapas y etapas, pero la dificultad oscila entre media y muy alta. Por lo tanto, hay que estar bien preparado. O no hacerla entera, pero de eso ya hablaremos. 

Camí dels Bons Homes
Camí dels Bons Homes

Pedals de Ferro, por el contrario, ya nació como ruta en BTT. Es la gran vuelta en BTT del Berguedà y, como desafío, no está nada mal: 260 km y 8.350 m de desnivel que unen los mejores parajes del Alto y del Bajo Berguedà, desde el Cadí-Moixeró –ya Pirineo– hasta el Catllaràs, Peguera y las colonias textiles del sur. La ruta se suele hacer en 5 etapas (nivel medio – alto, sin aburrirse ni morir en el intento), pero la podéis hacer en 4 o incluso en 3. Y, si sois unos auténticos cracks, podéis atreveros con la Pedals de Ferro Weekend, una adaptación que os permite dar una vuelta a la comarca en tan solo un fin de semana. Eso sí, ¡ya os podéis ir preparando que, por muy adaptada que esté, siguen siendo 123,5 km y 4.406 m de desnivel! 

Pedals de Ferro
Pedals de Ferro

La Transpirinenca puede que sea la joya de la corona entre las rutas que os propongo hoy, aunque se nos sale bastante del mapa catalán: en una travesía de casi 1.000 km por tierras pirenaicas, nos lleva del Mediterráneo hasta el Cantábrico, de Llançà a Hondarribia. Está pensada en 17 etapas (sí, sí, 17 días sobre la bici), pero, obviamente, esto no está al alcance de todos. Ya no solo por el nivel –que es alto, ¡pensad que estamos recorriendo los Pirineos en toda su longitud!– sino por tiempo. Tener 17 días seguidos de vacaciones y emplearlos en una ruta en bici es toda una experiencia, no digo que no, pero mucha gente prefiere diversificar un poco más sus actividades. Por eso suele hacerse por etapas o por grupos de etapas, a base de fines de semana o de escapadas de 4 días, lo cual es mucho más factible. Y nada, oye, al final haces un collage con las fotos y ¡ale! 

Pues, veréis, ¡se puede hacer lo mismo con cualquier ruta! Con las lineales es evidente: el taxi de vuelta al punto de partida no te lo quita nadie, así que, si no tienes tiempo de hacerla entera, ¡que te recoja a medio camino y ya harás el tramo que te falta en otra ocasión! ¡Pero con las circulares, como Cavalls del Vent o Pedals de Ferro, también! Solo es cuestión de hablarlo con la organización y podéis montar todas las rutas a vuestra medida. ¿Que estas etapas os parecen demasiado largas? ¡No hay problema! Se mira, se busca un buen alojamiento en un pueblecito de paso y ale, ya tienes etapas más cortas. ¿Que se te ha metido entre ceja y ceja hacer el Camí dels Bons Homes, pero no tienes el tiempo ni el nivel para ello? No pasa nada, se miran las etapas más fáciles y, si quieres saltarte alguna, ¡la haces en taxi y aquí nadie ha visto nada!

Eso sí, si os lanzáis a hacer una ruta en bicicleta, aseguraos el disfrute. Si sufrís demasiado, no volveréis a hacerlo. Sed realistas con el número de etapas y, si queréis un consejo, hacedla organizada. No hace falta que sea guiada, pero viene muy bien tener detrás un agencia que te busque alojamientos que estén bien y en los que puedas descansar de verdad; que pueda asistirte si tienes algún problema; que te ayude a adaptar las etapas a tus necesidades con conocimiento de causa y, sobre todo, ¡que se ocupe del transporte de equipajes! ¡Que hacer 50 km y 1.000 m de desnivel diarios con una mochilita no tiene nada que ver con hacerlos con 12 kg encima! Pero, vaya, qué os voy a decir, mejor que vosotros no lo sabe nadie…

Pues eso, que no os preocupéis por las distancias, los niveles ni los equipajes. Lo que tenéis que hacer es disfrutar de la escapada, de la ruta, de los paisajes. El resto es nuestro trabajo. Vosotros, ¡a pedalear!